Procesaron al jefe de seguridad de Nordelta por obstrucción en la causa por coimas en la ANDIS
El juez federal Sebastián Casanello procesó a Ariel De Vicentis, jefe de seguridad del barrio privado Nordelta, por su presunta colaboración en la fuga de Jonathan Kovalivker, uno de los dueños de la droguería Suizo Argentina, durante un allanamiento realizado el 21 de agosto de 2025 en el marco de la causa que investiga presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
De Vicentis fue procesado sin prisión preventiva por los delitos de desobediencia a la autoridad, estorbo de un acto funcional y encubrimiento. Además, se le impuso un embargo de dos millones de pesos. La decisión se fundamentó en evidencias que sugieren la existencia de un «protocolo no escrito» en Nordelta para evitar colaborar con las fuerzas de seguridad durante allanamientos. Entre las pruebas se encuentran mensajes de WhatsApp enviados por De Vicentis a su personal, instruyéndolos a no facilitar información a la policía sin la autorización del área legal del barrio privado.
Durante el operativo, De Vicentis, aunque estaba de vacaciones, intervino activamente, realizando llamadas insistentes a los guardias de seguridad y creando un escenario de confusión que dificultó el accionar policial. Como resultado, Jonathan Kovalivker logró escapar del barrio antes de la llegada de la policía. En la indagatoria, negó la acusación, pero se le secuestraron dos teléfonos celulares, que quedaron bajo análisis del Ministerio Público Fiscal. Además, Casanello ordenó nuevos allanamientos en los barrios La Isla y El Golf, donde se secuestraron los registros de ingreso y salida y las grabaciones de seis cámaras de seguridad para conocer los últimos movimientos de la familia Kovalivker.
Este caso forma parte de una investigación más amplia que involucra a la Agencia Nacional de Discapacidad y presuntas irregularidades en la otorgación de subsidios. La causa ha generado un gran interés mediático debido a las implicancias políticas y judiciales que conlleva.
El procesamiento de De Vicentis pone en evidencia posibles vínculos entre el poder político, el sector privado y la justicia, y se espera que continúe avanzando en las próximas semanas.
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