Desde Mar del Plata, recuerdan a Noelia Becerro, víctima de un asesino al volante

Desde Mar del Plata, recuerdan a Noelia Becerro, víctima de un asesino al volante


Este 12 de julio se cumplen cuatro años del asesinato de Noelia Beatriz Becerro, atropellada brutalmente mientras caminaba hacia su trabajo en un geriátrico. Noelia no solo fue embestida: fue abandonada a la vera de la ruta como si su vida no valiera nada. Desde Mar del Plata, su familia la recuerda con amor, dolor y una convicción inquebrantable: seguir pidiendo justicia.



El hecho ocurrió en Florencio Varela, sobre la Ruta 53, durante la madrugada de 2020. Noelia tenía 40 años. El conductor del Peugeot 208 blanco que la atropelló fue identificado como Leandro Delgado, chofer profesional del Grupo Halcón, una persona entrenada para situaciones extremas, pero que ante una mujer herida, eligió huir cobardemente.

La dejó ahí, sola, tirada en el asfalto, y siguió su camino. La Justicia lo detuvo días después. Pero el proceso que siguió fue un golpe más para la familia: Delgado accedió a un juicio abreviado y recibió una condena simbólica, tan liviana que pareció una burla. Una sentencia que no estuvo a la altura del daño irreversible: Noelia murió, y sus hijos quedaron sin madre.

A pesar de todo, su familia nunca estuvo sola. Desde el primer día, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) se comunicó y acompañó cada instancia. También otras familias víctimas de siniestros viales, que ofrecieron su apoyo, su experiencia y su abrazo constante en medio del dolor. A todas ellas, el agradecimiento eterno.

“Lo que pasó con Noelia fue injusto, cruel, evitable. Tenía toda una vida por delante. Solo pedimos que su historia no quede en el olvido, que sirva para que esto no vuelva a pasar”, expresaron sus seres queridos desde Mar del plata y su tio desde el partido de la costa.
Hoy la memoria de Noelia late fuerte. En sus hijos, que siguen creciendo sin su abrazo. En su familia, que no baja los brazos. Y en cada persona que exige que los asesinos al volante reciban penas reales, y que la impunidad no sea el camino más corto.

NO ES LO MISMO.-