Afiliados a la deriva: la crisis de IOSFA golpea a miles de familias
Lo que alguna vez fue un orgullo de las Fuerzas Armadas y de Seguridad hoy está en el centro de un escándalo. El IOSFA, la obra social que nació en 2013 con la promesa de garantizar cobertura médica a militares, gendarmes, prefecturianos y a sus familias, pasó en menos de dos años de tener superávit a una deuda que se estima entre $160.000 y $250.000 millones.
Los 700.000 afiliados son los que hoy pagan las consecuencias:
Cirugías suspendidas.
Entrega interrumpida de medicamentos oncológicos, de VIH y de diabetes.
Estudios y tratamientos demorados.
Prestadores que ya no atienden por falta de pago.
En ciudades como Mar del Plata, familias enteras quedaron libradas a su suerte, obligadas a costear tratamientos con recursos propios o directamente a postergarlos.
“Pagamos todos los meses, pero cuando vamos a la farmacia nos dicen que no hay cobertura. No se juega con la salud”, reclamó una afiliada militar retirada en diálogo con distintos medios.
La bronca crece: mientras los afiliados no consiguen un turno médico, se conocieron gastos absurdos como la compra de medallas protocolares por $3,5 millones o la reparación de una cafetera por $1,5 millones.
Organizaciones de retirados y asociaciones de familiares ya preparan presentaciones judiciales y protestas públicas para exigir que el Gobierno y el Ministerio de Defensa asuman su responsabilidad.
La nueva conducción de IOSFA promete una auditoría y reingeniería interna. Incluso se concretó un pago parcial de $900 millones a prestadores. Sin embargo, el déficit mensual de $15.000 millones y la falta de un plan de saneamiento claro hacen temer que la crisis recién empieza.
Por ahora, la única certeza es que los afiliados siguen siendo los grandes perjudicados. Y el reclamo es uno solo: “queremos salud, no excusas”.
NO ES LO MISMO.-



