«Aeroparque despierta: Una nueva historia comienza en la Sociedad de Fomento»

«Aeroparque despierta: Una nueva historia comienza en la Sociedad de Fomento»

El pasado 3 de mayo marcó un punto de inflexión en la historia de la Sociedad de Fomento del barrio Aeroparque. Ese día, tras la publicación oficial de la convocatoria en los canales institucionales, se realizó la Asamblea de Memoria y Balance junto con la elección de nuevas autoridades. En ese acto, el Sr. Juan Manuel López, quien encabezó la institución durante más de una década, presentó su renuncia formal, dando lugar a una nueva etapa, un nuevo tiempo, una nueva energía que comienza a latir en el corazón del barrio.

El 7 de junio, las puertas de la institución volvieron a abrirse. Se labró el acta correspondiente y se inició el proceso de traspaso de la gestión. Hoy, la nueva comisión ya está en funciones, organizándose con compromiso y responsabilidad. Si bien aún quedan algunos puntos pendientes que se están trabajando con el contador y el vicepresidente saliente, estamos seguros de que pronto se van a subsanar, con diálogo y buena fe.

Quienes asumieron esta nueva etapa no llegaron de casualidad: son vecinos y vecinas que hace más de un año vienen caminando el barrio, escuchando, organizando, soñando con una Sociedad de Fomento abierta, viva y activa. Hoy, ese sueño empieza a tomar forma.

Orlando Acosta, integrante de la nueva comisión, nos adelantó:
“Vamos a realizar una asamblea abierta a todos los vecinos, sean o no socios. Este lugar tiene que ser la casa común del barrio. Un espacio de encuentro, de escucha y de acción.”

Horacio Benito, en su rol de vicepresidente, fue claro:
“No hay un lado y otro. No hay divisiones. Hay un monte, sí, pero vamos a transformarlo en un puente. Queremos un Aeroparque unido, con todos adentro.”

Bruno Bertoli, actor, docente y vecino, será quien lidere las actividades culturales:
“Vamos a traer clases, talleres, teatro. Queremos que se respire arte y alegría. Que este lugar vuelva a latir con la risa de los chicos y la participación de todos.”

Gabriela Barrios compartió su deseo profundo:
“Queremos ver a los chicos disfrutar. Queremos una sociedad de fomento con puertas abiertas y alma de plaza.”

Carlos Chica afirmó:
“Tenemos confianza plena en los vecinos que asumimos esta tarea. Sabemos que es un desafío, pero lo hacemos con honestidad y compromiso. Porque queremos algo distinto, algo nuevo.”

Y finalmente, la presidenta Mariela Gómez expresó con emoción:
“Recibimos una sociedad sin tractor, con convenios dados de baja, y muy deteriorada. Hay mucho por hacer, pero también hay muchas manos que se están acercando, muchos vecinos dispuestos. Nos han hecho daño, hubo intereses que jugaron en contra, pero hoy damos vuelta la página. Hoy empieza otra historia. Vamos a documentar cada paso. Vamos a mostrar el antes y el después. Este es un proceso transparente, colectivo y profundamente humano. Les digo a mis vecinos: no tengan miedo, lo vamos a hacer juntos. Esto es de todos.”

Agregó también:
“Vamos a articular con el Centro de Jubilados, que viene trabajando día a día por todo el barrio, y también con la salita de salud, porque esto es con todos y para todos. Necesitamos que las instituciones caminen juntas, que los esfuerzos se unan. Aeroparque es uno solo, y cuando nos juntamos, podemos más.”

En los próximos días, la nueva comisión iniciará gestiones formales ante las autoridades municipales, con el objetivo de articular los trabajos de poda, engranzado, mejoras en el asfalto y recuperación de los espacios públicos del barrio.
También se buscará revisar y recuperar los convenios que fueron dados de baja, y se pondrán en contacto con el área correspondiente para esclarecer la situación del tractor, que según manifestaron las autoridades salientes fue retirado por solicitud del Secretario de Participación Ciudadana.

La intención es clara: que Aeroparque vuelva a contar con los recursos y herramientas que necesita, y que la sociedad de fomento recupere su función social, comunitaria y vecinal.

Hoy Aeroparque despierta. Y con él, despiertan los sueños, las ganas, la organización. Porque un barrio no se mide por sus calles, sino por su gente. Porque no es lo mismo una institución cerrada que un espacio abierto a los vecinos. No es lo mismo mirar para otro lado que poner el cuerpo. No es lo mismo.

No es lo mismo. Y eso, desde ahora, se va a notar.

No es lo Mismo.-