La fuerza de los barrios: el regreso de la unidad fomentista en Mar del Plata

La fuerza de los barrios: el regreso de la unidad fomentista en Mar del Plata

Presentaron un pedido al intendente, denuncian falta de respuestas y se concentrarán el lunes en el Palacio Municipal. La reaparición de un frente común que hacía tiempo no se veía.

El resurgir de la unión fomentista volvió a hacerse visible en Mar del Plata, en una escena que hacía tiempo no se repetía. Un total de 34 sociedades de fomento decidieron organizarse de manera conjunta para reclamar por las problemáticas que atraviesan a los barrios, en un gesto que marca un punto de inflexión frente a la falta de respuestas.



La iniciativa tomó forma a partir de una nota presentada al intendente, en la que solicitaron una reunión urgente para abordar una agenda común: el deficiente alumbrado público, la acumulación de basura y la presencia de microbasurales, el estado de las calles, la poda y el mantenimiento de plazas. Problemáticas distintas en origen, pero iguales en su impacto cotidiano, que se repiten en distintos sectores de la ciudad.


El documento fue elevado días atrás y, según señalaron, tras casi diez días no obtuvieron respuesta. Fue entonces cuando comenzó a gestarse algo que muchos referentes describen como necesario: la reconstrucción de la unidad entre las sociedades de fomento.

Este lunes, tras confirmarse la falta de respuestas, las entidades empezaron a convocar a sus comisiones directivas y a vecinos para definir los pasos a seguir. La decisión fue clara: trasladar el reclamo al ámbito institucional y hacerlo visible frente al Palacio Municipal.

La manifestación comenzó a tomar forma con una postal que no pasó desapercibida. El ruido de los tractores irrumpió en la rutina y tuvo como punto de referencia el edificio comunal, donde las sociedades de fomento concentraron su reclamo. Más que una protesta, fue una muestra de organización, cansancio y, sobre todo, de una unión que hacía años no se veía con esta magnitud.

Desde las sociedades de fomento remarcan que muchas de ellas mantienen convenios con el municipio desde hace más de 40 años, hoy atravesados por demoras en los pagos y montos desactualizados que dificultan sostener tareas básicas. Otras, en cambio, ni siquiera cuentan con ese respaldo, lo que las deja en una situación aún más compleja, afrontando demandas vecinales sin recursos ni acompañamiento institucional.

En todos los casos, coinciden en un punto: son la primera puerta a la que golpea el vecino ante cualquier problema. La “casa del vecino”, como se definen, pero cada vez con menos herramientas para dar respuesta.

En ese entramado, también buscan poner en valor una tarea muchas veces invisibilizada. La labor del fomentista, en la mayoría de los casos, se sostiene sin ningún tipo de remuneración: horas de trabajo voluntario, compromiso y dedicación cotidiana al barrio.

En muchas de estas instituciones no solo se atienden reclamos, sino que también funcionan espacios clave para la comunidad. Allí se dictan clases de primaria y secundaria para adultos, talleres con salida laboral y propuestas de esparcimiento pensadas para todas las edades, desde niños hasta adultos mayores. Son, en definitiva, lugares de contención, formación y encuentro que hacen una diferencia concreta en la vida diaria de los vecinos.

Ese trabajo silencioso es el que hoy también está en juego. Por eso, los fomentistas redoblan el reclamo y la visibilización de su tarea, convencidos de que su rol es esencial para el funcionamiento de los barrios.

En ese marco, anunciaron que volverán a concentrarse el lunes 30 a las 12 del mediodía frente al Palacio Municipal, con la expectativa de ser finalmente escuchados.

NO ES LO MISMO