Fontana al mando, el desafío de recuperar la seguridad en Mar del Plata

Fontana al mando, el desafío de recuperar la seguridad en Mar del Plata

La seguridad en Mar del Plata atraviesa un momento decisivo. A los históricos reclamos de vecinos de múltiples barrios, se suma ahora un cambio clave en la conducción de la Policía Departamental: Cristian Fontana asumió como nuevo jefe, en reemplazo de Edgardo Vulcano quien pasó a ocupar el cargo de segundo jefe, en el marco de una reestructuración ordenada por la cúpula bonaerense. La decisión fue resultado de una evaluación operativa liderada por el subjefe de la Policía Bonaerense, Leonardo Sarlo.

En paralelo, se dispuso la remoción de Adrián Arizala al frente del Comando de Patrullas, cargo que ahora ocupa Alejandro Rodríguez, oficial proveniente de La Plata, con el mandato de reforzar el patrullaje y el control territorial.

Un nuevo modelo de patrullaje
Estos cambios se dan en sintonía con el lanzamiento provincial de un nuevo esquema de patrullaje inteligente que divide la ciudad en 27 zonas de control, con dos niveles de acción: una capa reactiva para responder emergencias y otra preventiva, basada en análisis del delito y recorridos focalizados. El plan contempla 105 móviles activos, 18 patrulleros y 29 motos nuevas, con una inversión de más de $3.000 millones.

Mientras tanto, la calle cuenta otra historia. En el centro marplatense, comerciantes y vecinos denuncian robos, peleas y venta de drogas protagonizadas por personas en situación de calle, con causas que no avanzan. En San José, los arrebatos y motochorros se volvieron parte de la rutina: “No sabemos qué más hacer ni a quién pedir ayuda… te mandan un patrullero y al rato todo sigue igual”, lamenta una residente.

En Parque Luro, Los Pinares, Constitución, Aeroparque y Grosellar, los vecinos se autoconvocaron para reclamar reuniones urgentes con el intendente, iluminación adecuada y más recorridas policiales. En Don Bosco y Stella Maris, los pedidos incluyen cámaras, patrullaje a pie o en moto y refuerzo de la vigilancia nocturna tras episodios violentos que conmocionaron vecinos.
Con una cúpula policial renovada, un plan logístico reforzado y un diagnóstico que todos conocen, el desafío para Mar del Plata será pasar de los anuncios a la presencia real y sostenida en las calles. Los vecinos lo repiten en cada reunión: quieren prevención visible, patrullas cercanas y una justicia que acompañe. La ciudad está frente a una oportunidad; si se pierde, el costo lo seguirá pagando la gente, barrio por barrio.

NO ES LO MISMO .-